,

Pese a esta época de incertidumbre, muchos bebés están llegando al mundo para darle un poco de alegría y esperanza y, como todos los recién nacidos, necesitan un equilibrio de nutrientes para crecer adecuadamente y estar saludables, así lo señala la Academia Estadounidense de Pediatría (AAP).

No obstante, muchas madres quizás no podrán amamantar a sus hijos desde el el inicio o después de cierto tiempo, ya sea por cuestiones de salud, personales o de trabajo, lo que requerirá que los alimenten con leche de fórmula.

Debido a la pandemia, muchas mamás en dicha situación han optado por preparar leche de fórmula casera. Pero aunque estas fórmulas pueden parecer saludables o económicas, es posible que no satisfagan las necesidades nutricionales de sus bebés.

Conoce más: ¿Qué debes hacer si tu hijo da positivo para COVID-19?

Con base en lo anterior, la AAP menciona qué es lo que se debe y no se debe hacer con la fórmula casera para bebés:

  1. Elige recetas que hayan sido revisadas por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) o por la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
  2. No alimentes a tu bebé con leche hecha de vacas muy jóvenes ni con sucedáneos de la leche.
  3. No utilices fórmulas importadas de lugares de dudosa procedencia.
  4. No agregues exceso de agua a la fórmula en polvo ni a la fórmula líquida no concentrada.

RECUERDA: Las mezclas de fórmulas que venden por Internet o que son preparadas a partir de otros recursos podrían carecer de ciertos componentes esenciales, como suficiente hierro o vitaminas para tu pequeño, de ahí la importancia de que tengan el sello de revisión de las instancias antes mencionadas. También toma en cuenta que estas fórmulas pueden contener demasiada sal u otros ingredientes que pueden afectar el hígado y los riñones de tu bebé, lo que puede poner en riesgo su salud.

Consulta con el pediatra de tu hijo qué opciones de fórmula casera serían las más adecuadas para tu bebé.

 

Vía: Health Day News