Las pautas de distanciamiento social emitidas por las autoridades de salud de todo el mundo señalan que solo deberíamos visitar a una persona vulnerable al COVID-19 para entregarle alimentos y artículos esenciales, y que estos deben dejarse en la puerta para que puedan recogerlos. Sin embargo, este puede ser un problema para las personas mayores, así lo indica Lesley Carter, líder clínica en la organización benéfica Age UK.

«Las llamadas a nuestra línea de asesoría han aumentado casi un 80% en este momento y muchas de las consultas son sobre cómo equilibrar el distanciamiento social ‘en la puerta’ con la necesidad de atención esencial», explicó. «Obviamente, es crucial reducir el riesgo de exposición al coronavirus en las personas vulnerables, pero también tenemos que ver cómo estas medidas actuales de distanciamiento social están afectando su salud en general».

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Por ejemplo, en países como Inglaterra, alrededor de 3 millones de personas de 70 años o más viven solas y muchas requieren apoyo regular para vivir de forma independiente.

«Obviamente, no visites a la abuela con toda la familia y vayas a tomar una taza de té, pero si debes hacer algo que ella sola no puede hacer de forma segura, como desempacar paquetes grandes de compras o arreglar algo esencial como una bombilla fundida en la cocina, entonces debes entrar y hacerlo», subrayó Carter. «Cumple estrictamente con las medidas de distanciamiento social y con la higiene de manos, pero haz lo que sea necesario para mantener la independencia de tu ser querido de la tercera edad, pues así contribuyes a que vivan en un ambiente saludable».

 

Vía: Patient