Mientras recibes tratamiento para el cáncer, algunos de los medicamentos que tomas pueden causarte dolorosas llagas (o úlceras) dentro de la boca. También pueden aparecer si has tenido un trasplante de médula ósea (células madre) como parte de la atención para combatir tu cáncer.

Aunque a menudo se curan por sí solas, estas llagas en la boca pueden causarte incomodidad al comer o al hablar.

Las úlceras bucales pueden ser un efecto secundario común del tratamiento contra el cáncer. La afección, conocida como estomatitis o mucositis, es una inflamación de los tejidos dentro de la boca.

Pueden formarse llagas blanquecinas parecidas a úlceras en las mejillas, encías, labios, lengua o en el paladar superior o inferior de la boca. Incluso si no desarrollas úlceras bucales, es posible que tengas parches que causan inflamación y dolor, como si te hubieras quemado.

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Cualquiera que esté recibiendo quimioterapia, radioterapia o un trasplante de médula ósea (células madre) puede desarrollar llagas en la boca como efecto secundario de estos tratamientos.

Si tienes sequedad en la boca o enfermedad de las encías, o si tus dientes y encías no reciben el cuidado que requieren, estarás en mayor riesgo de desarrollar úlceras bucales durante tu tratamiento. Las mujeres y las personas que fuman o beben alcohol también tienen un mayor riesgo, de acuerdo con la Oral Cancer Foundation.

Si estás recibiendo quimioterapia, las llagas podrían comenzar a formarse entre 5 días y 2 semanas después de tu tratamiento. Dependiendo de la causa específica, las llagas podrían desaparecer por sí solas en unas pocas semanas o podrían durar más.

Por todo lo anterior, es importante encontrar formas de controlar tu dolor y estar atento a los signos de una infección. Las úlceras bucales relacionadas con el cáncer pueden provocar pérdida de peso, deshidratación y otras complicaciones graves.

Si tienes más dudas sobre las llagas bucales debidas al tratamiento contra el cáncer y cómo atenderlas o prevenirlas, consulta a tu médico.

 

Vía: Healthline