Pasar gran parte del día frente a pantallas forma parte de la rutina de muchas personas. Sin embargo, mantener la vista fija durante mucho tiempo y parpadear menos de lo habitual puede favorecer la sequedad y el cansancio ocular, especialmente al final del día.

Hacer pequeños cambios en la rutina diaria puede ayudarte a cuidar mejor tus ojos.

  1. Haz pausas visuales durante el día. Apartar la mirada de la pantalla por algunos segundos ayuda a relajar la vista y recuperar el parpadeo natural. Estos descansos breves pueden marcar diferencia cuando pasas varias horas frente a dispositivos.
  2. Recuerda parpadear con mayor frecuencia. Parpadear de forma regular ayuda a distribuir mejor la lubricación natural del ojo. Aunque parece algo automático, muchas personas reducen el parpadeo mientras trabajan o usan el celular.
  3. Ajusta la posición de la pantalla. Mantener una distancia y altura cómodas disminuye el esfuerzo visual y reduce la tensión en los ojos. Esto resulta especialmente útil durante jornadas largas frente a dispositivos.
  4. Cuida el ambiente donde trabajas. El aire acondicionado, ventiladores directos o espacios muy secos pueden aumentar la sensación de sequedad. Realizar pequeños ajustes en el entorno ayuda a mejorar la comodidad ocular.
  5. Evita pasar horas continuas frente a dispositivos. Las jornadas prolongadas sin descanso aumentan la fatiga visual y las molestias relacionadas con la resequedad. Hacer pausas a lo largo del día ayuda a reducir esa carga.

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¿Cuándo prestar atención?

Si la molestia aparece con frecuencia o notas visión borrosa, irritación intensa o sensación constante de arenilla, es recomendable buscar orientación profesional. Cuidar tus ojos frente a las pantallas no requiere cambios complicados; incorporar hábitos sencillos puede hacer más cómodas tus actividades diarias.

 

Fuente: American Optometric Association