Ocho horas frente a la computadora, una reunión tras otra y el celular como extensión de la jornada. Al terminar el día, los ojos pueden sentirse cansados, irritados o como si tuvieras algo dentro de ellos. Cuando esto ocurre con frecuencia, puede estar relacionado con el síndrome del ojo seco.
Las pantallas pueden influir
Pasar mucho tiempo frente a una computadora, tableta o teléfono puede favorecer la sequedad ocular porque tendemos a parpadear menos mientras concentramos la mirada en la pantalla.
Esto puede provocar sensación de arenilla, ardor, enrojecimiento, sensibilidad a la luz o visión borrosa.
Haz pausas durante la jornada
Si tu trabajo implica pasar muchas horas frente a una pantalla, procura interrumpir periódicamente la mirada cercana. Una estrategia conocida como regla 20-20-20 consiste en mirar durante 20 segundos algo situado aproximadamente a 6 metros cada 20 minutos.
También es importante recordar parpadear con frecuencia y ajustar la posición de la pantalla para trabajar de manera más cómoda.
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Cuida el ambiente de trabajo
El aire acondicionado, el humo, el viento y los ambientes muy secos pueden favorecer que las lágrimas se evaporen con mayor rapidez. Si es posible, evita que el aire acondicionado o un ventilador apunten directamente hacia tus ojos.
Mantener una buena hidratación y dormir lo suficiente también forma parte del cuidado ocular.
No normalices las molestias
Si la sensación de sequedad, ardor o visión borrosa aparece constantemente, interfiere con tu trabajo o no mejora con estos cambios, consulta a un profesional de la salud visual.
Las lágrimas artificiales pueden ayudar en algunos casos, pero es mejor recibir orientación si necesitas utilizarlas con frecuencia.
Tus ojos también necesitan pausas durante la jornada. Pequeños cambios en la forma de trabajar pueden ayudar a que termines el día con mayor comodidad visual.
Fuente: National Eye Institute







