Si padeces edema macular diabético (EMD), tus hábitos diarios son más importantes de lo que crees. Proteger tu visión implica tener un nivel estable de azúcar en sangre, una presión arterial saludable, un cuidado ocular constante y pequeños cambios en tu estilo de vida que favorezcan tu retina con el tiempo.
Dos hábitos en particular requieren de tu atención:
1. Prioriza el cuidado ocular regular
El edema macular diabético puede empeorar sin presentar síntomas evidentes al principio. Los exámenes oculares regulares con dilatación de pupilas permiten a tu oftalmólogo detectar cambios sutiles de forma temprana y ajustar el tratamiento.
La terapia con antifactor de crecimiento endotelial vascular (anti-VEGF) y otros tratamientos son más eficaces si se inician lo más pronto posible.
Integra el cuidado ocular en tu rutina siguiendo estas recomendaciones:
- Asiste a todas las citas con tu oftalmólogo o especialista en retina.
- Informa de inmediato sobre cualquier nueva visión borrosa, manchas oscuras o distorsión.
- Sigue con las inyecciones recomendadas o la terapia láser.
- Pregunta con qué frecuencia necesitas estudios de imagen, como una tomografía de coherencia óptica (OCT).
Conoce más: Edema macular diabético, ¿qué es y cómo afecta a la visión?
2. Alimentación para la salud de la retina
No existe un único alimento ni una dieta específica que revierta el EMD, pero los patrones generales de alimentación influyen en la inflamación, la salud de los vasos sanguíneos y la estabilidad de la glucosa.
Las dietas ricas en verduras, frutas, cereales integrales, legumbres, proteínas magras y grasas saludables se asocian con un menor riesgo de progresión de la retinopatía diabética. Las grasas omega-3 y los productos agrícolas ricos en antioxidantes pueden favorecer la salud vascular.
Por ello, procura preparar comidas que favorezcan la visión de la siguiente forma:
- Llena la mitad de tu plato con verduras sin almidón.
- Incluye pescados grasos como el salmón o las sardinas dos veces por semana.
- Prefiere los cereales integrales en lugar de los refinados siempre que sea posible.
- Limita las bebidas azucaradas y los refrigerios altamente refinados.
Fuente: Very Well Health







