Las glándulas salivales producen saliva y la vierten en la boca a través de conductos. Cuando estos conductos se obstruyen, no pueden producir suficiente saliva para humedecer los alimentos y permitir una alimentación adecuada. Sin suficiente saliva para proteger la boca de los gérmenes, también se corre un mayor riesgo de infecciones y daños en los dientes.

Los síntomas de un conducto salival obstruido o dañado pueden provocar su inflamación e hinchazón. Es probable que tales síntomas se presenten en un lado de la cara o en la base de la boca o el paladar, donde se encuentran dichos conductos. Aunque la mayoría de los conductos obstruidos se resuelven con tratamiento en casa, los problemas serios podrían requerir tratamientos más complejos.

Causas comunes

El dolor por obstrucción del conducto salival se produce cuando una obstrucción detiene parcial o totalmente el flujo de saliva en un conducto. Dos de las causas más comunes de dolor por obstrucción del conducto salival son:

  • Sialolitiasis: Afección en la que se forman pequeños cálculos salivales benignos (no cancerosos) en las glándulas salivales. Estos cálculos, llamados sialolitos, están compuestos principalmente de calcio y otros minerales. Cuando el cálculo permanece en el conducto, puede desarrollarse una infección.
  • Sialadenitis: Es una infección de una glándula salival. Las causas comunes incluyen Staphylococcus aureus, Streptococcus, Haemophilus influenzae y bacterias anaerobias. La sialadenitis es común en personas mayores con cálculos en las glándulas salivales. También puede presentarse en bebés durante las primeras semanas de vida. Sin tratamiento, la sialadenitis puede convertirse en una infección grave.

Conoce más: Obstrucción en las glándulas salivales, ¿cómo afecta a la salud bucal?

RECUERDA: Debes comunicarte con tu profesional de la salud o buscar atención médica inmediata si presentas una obstrucción del conducto salival y experimentas los siguientes síntomas:

  • Fiebre
  • Aumento del dolor, hinchazón, calor o enrojecimiento
  • Líneas rojas que salen de la glándula salival
  • Pus que supura de la zona por donde sale la saliva hacia la boca
  • Dificultad para respirar
  • Problemas para tragar

También debes contactar a tu profesional de la salud si la obstrucción de la glándula salival no mejora tras unas semanas de tratamiento casero.

 

Fuente: Very Well Health