A diferencia de la donación de sangre, que suele realizarse cada ocho semanas, puedes donar plasma con mayor frecuencia, hasta dos veces por semana. Sin embargo, cada organización suele tener sus propias directrices respecto a la frecuencia con la que puedes donar plasma.

Este tipo de donación es un acto esencial y voluntario que puede salvar vidas. Al igual que la sangre donada, tu plasma puede ser utilizado por hospitales para tratar emergencias traumáticas y muchas afecciones médicas, incluyendo trastornos hemorrágicos e inmunodeficiencia.

Tu primera donación de plasma no puede utilizarse. Debes volver para una segunda donación dentro de los seis meses posteriores a la primera para establecerte como donante de plasma.

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Si continúas donando después de tus dos primeras donaciones, puedes donar plasma con mayor frecuencia. No obstante, las agencias sanitarias exigen que esperes al menos 48 horas entre cada donación de plasma.

Una vez que seas un donante de plasma establecido, puedes crear un calendario de donación en un centro certificado de tu elección. Siempre que cumplas con los límites de frecuencia y apruebes el examen médico cada vez, podrás donar con la frecuencia que desees.

La Cruz Roja Americana permite donar plasma cada 28 días, hasta 13 veces al año. No obstante, algunos centros de plasma permiten donar dos veces por semana o incluso cada dos días.

Si planeas hacerlo, confirma con tu proveedor de atención médica y el personal del centro de plasma la frecuencia con la que puedes donar según tu situación de salud particular. Asimismo, conviene preguntar sobre los efectos secundarios de las donaciones frecuentes.

 

Fuente: Very Well Health