El refresco puede acompañar la comida, aparecer en el escritorio durante una tarde de trabajo o convertirse en una bebida habitual para mantenerse despierto. El problema no está únicamente en cuánto consumes, sino en la frecuencia con la que tus dientes están expuestos al azúcar y los ácidos de estas bebidas.

El azúcar alimenta a las bacterias

Las bacterias presentes en la boca utilizan los azúcares de los alimentos y bebidas para producir ácidos. Estos ácidos pueden dañar el esmalte dental y favorecer la aparición de caries.

Por eso, tomar refrescos con frecuencia, especialmente entre comidas, aumenta la exposición de los dientes a estos factores.

Los refrescos también son ácidos

Incluso las bebidas sin azúcar pueden contener ácidos capaces de contribuir a la erosión del esmalte. Esto significa que cambiar un refresco regular por uno sin azúcar puede reducir la exposición al azúcar, pero no elimina todos los posibles efectos sobre los dientes.

La frecuencia de consumo importa. Beber pequeños sorbos durante varias horas mantiene los dientes expuestos durante más tiempo.

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Haz pequeños cambios durante tu jornada

Si acostumbras tomar refresco mientras trabajas, puedes empezar por reducir la frecuencia y elegir agua con mayor regularidad. También ayuda concentrar las bebidas azucaradas en las comidas en lugar de consumirlas continuamente durante el día.

Para proteger tus dientes:

  • Cepíllate dos veces al día con pasta dental con flúor.
  • Limpia diariamente entre los dientes.
  • Reduce la frecuencia con la que consumes bebidas azucaradas.
  • Prefiere agua entre comidas.
  • Acude a revisiones dentales periódicas.

Después de consumir una bebida ácida, evita cepillarte inmediatamente; esperar un poco permite que la boca recupere parte de su equilibrio.

Tu rutina laboral también cuenta

No necesitas esperar a tener dolor dental para revisar tus hábitos. Si el refresco forma parte de tu jornada todos los días, disminuir su frecuencia puede ser un cambio sencillo para proteger tu salud bucal.

 

Fuente: Centers for Disease Control and Prevention