Aunque los refrescos de dieta parecen ser una alternativa sin azúcar al refresco regular, eso no los hace necesariamente más sanos.

Es cierto que los refrescos de dieta no contienen azúcares, y tienen pocas o cero calorías. Debido a esto, se cree que dichos refrescos son una mejor opción para las personas con o en riesgo de diabetes. Sin embargo, puede que realmente no sea así. Si no nos crees, checa estos datos.

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Aumento en el riesgo de síndrome metabólico y diabetes tipo 2

Un estudio reciente publicado en la revista American Journal of Clinical Nutrition dio seguimiento a 66,118 mujeres durante 14 años, manteniendo un registro de las bebidas que consumieron.

Al final del estudio, tanto las bebidas azucaradas como las bebidas endulzadas artificialmente se asociaron con un mayor riesgo de diabetes tipo 2.

Investigaciones recientes también han arrojado luz respecto a las fuertes asociaciones que hay entre el refresco dietético y los factores que contribuyen a la diabetes. Tales factores incluyen aumentar de peso y desarrollar síndrome metabólico.

Recordemos que el síndrome metabólico es un grupo de factores de riesgo que a menudo ocurren juntos e incrementan el riesgo de diabetes, enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares.

Estos factores incluyen:

  • Bajos niveles de colesterol «bueno» (colesterol HDL)
  • Niveles elevados de azúcar en sangre
  • Grasa en el vientre (grasa abdominal)
  • Altos niveles de grasas en la sangre conocidas como triglicéridos
  • Presión arterial elevada

Más grasa abdominal y más cintura

Asimismo, un estudio reciente publicado en la revista Diabetes Care halló una fuerte asociación entre los refrescos dietéticos y los factores que contribuyen a la diabetes. En el trabajo, los científicos encontraron un vínculo significativo entre el refresco de dieta y el desarrollo de niveles altos de azúcar en sangre y de grasa en el vientre, dos factores del síndrome metabólico.

Los resultados mostraron un aumento del 67 por ciento en el riesgo de diabetes tipo 2 en las personas que a diario bebían estos refrescos.

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Y por si fuera poco, un estudio publicado en la revista Journal of the American Geriatrics Society analizó los efectos a largo plazo sobre el tamaño de la cintura por beber refrescos dietéticos. Un total de 749 participantes mayores de 65 años fueron estudiados durante 9.4 años.

Conforme aumentó el número de refrescos de dieta ingeridos, también lo hizo la circunferencia de la cintura de los participantes. Quienes bebieron diariamente refresco dietético mostraron un aumento de cintura cuatro veces mayor, en comparación con los que no lo bebieron. Lo anterior demostró un vínculo a largo plazo entre el consumo de refrescos dietéticos y la grasa abdominal.

Lo que se concluye y lo que se recomienda

Como verás y como lo ha comprobado la ciencia, el refresco de dieta NO es la opción más sana para la gente que desea controlar o prevenir la diabetes tipo 2.

El refresco, ya sea regular o de dieta, es un desperdicio para nuestra alimentación. Los refrescos tienen pocos nutrientes, y más bien poseen una larga lista de efectos secundarios. Como mencionamos, para las personas con diabetes los refrescos de dieta están implicados en el aumento de peso y en propiciar síntomas del síndrome metabólico. Algunos edulcorantes en el refresco dietético incluso ocasionan picos de insulina y de azúcar en la sangre.

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Un té helado sin azúcar o el agua carbonatadacon un toque de jugo de fruta (lima, limón o uva) para darle sabor y cargarla con vitaminas y minerales— son alternativas excelentes y saludables para sustituir los refrescos de dieta, que además te brindan el mismo beneficio refrescante que otorgan estos refrescos.

Y si quieres que tu bebida sepa dulce, prueba las hojas de estevia. Las hojas de esta planta son un edulcorante natural sin calorías. Al contar con solo 30-40 veces la dulzura del azúcar, éstas tienen menos de los efectos potenciadores del apetito que causan la mayoría de los edulcorantes artificiales.

 

Vía: Medical News Today