El yogur seco es simplemente yogur al que se le ha extraído el suero líquido. Puede contener más proteínas que el yogur tradicional, pero su principal función es eliminar el agua, no añadir proteínas.
Según los expertos, es popular en muchas culturas con diversos nombres, como labneh y chakka.
Dependiendo del tiempo de filtrado, la consistencia puede variar desde un yogur griego espeso hasta algo más parecido a un queso blando. Esta textura densa es una de las razones por las que el yogur seco se ha vuelto tendencia en internet. Quienes lo elaboran suelen cortarlo en cubos o usarlo como crema para untar.
La principal diferencia entre el yogur seco y el yogur tradicional radica en la concentración de proteínas.
Debido a que se elimina el líquido durante el proceso de filtrado, el volumen del yogur disminuye, lo que lo hace más concentrado y con mayor contenido de proteínas y calcio por porción, a la vez que conserva los probióticos vivos.
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Asimismo, algunas vitaminas hidrosolubles, incluyendo ciertas vitaminas del grupo B, pueden perderse durante el proceso de colado. El yogur seco también se vuelve más calórico, lo que significa que es más fácil consumir más calorías en una porción más pequeña. Las personas que controlan su ingesta calórica podrían preferir el yogur natural u otros refrigerios ricos en proteínas, como el queso cottage.
A continuación te dejamos los datos nutricionales de una porción estándar de 2/3 de taza de yogur natural como punto de partida:
- Calorías: 133
- Proteínas: 6.5 g
- Azúcares: 7 g
- Calcio: 127 mg
Por otro lado, una porción de 2/3 de taza de yogur seco contiene:
- Calorías: 100
- Proteínas: 17 g
- Azúcares: 6 g
- Calcio: 226 mg
Fuente: Very Well Health







