Las semillas de girasol son ricas en grasas saludables, proteínas vegetales y antioxidantes. Sin embargo, consumirlas crudas o tostadas puede afectar la absorción de estos nutrientes y antioxidantes.
Las semillas de girasol crudas contienen de forma natural una amplia gama de nutrientes, que incluyen:
- Vitamina E
- Magnesio
- Selenio
- Vitaminas del grupo B
- Proteínas
- Grasas insaturadas beneficiosas para el corazón
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Tales nutrientes favorecen el funcionamiento del corazón y el cerebro, el sistema inmunitario y el metabolismo energético.
Al tostar las semillas de girasol, el calor puede alterar su perfil nutricional.
Varias investigaciones muestran que el tostado reduce varios compuestos sensibles al calor, como la vitamina E y los antioxidantes fenólicos, que ayudan a proteger las células del daño. La calidad de las proteínas también puede disminuir, ya que el calor puede provocar cambios estructurales menores que reducen la disponibilidad de aminoácidos.
Un estudio reveló que las semillas de girasol tostadas tenían niveles totales de fenoles y flavonoides más bajos que las semillas crudas. Dichos compuestos son fundamentales para la capacidad antioxidante de las semillas, que ayuda a neutralizar los radicales libres y a reducir el estrés oxidativo en el organismo.
La pérdida de nutrientes depende en gran medida de la temperatura y el tiempo de tostado. Un tostado ligero o moderado suele causar una pérdida mínima de nutrientes, mientras que un tostado a alta temperatura o prolongado puede provocar pérdidas más significativas.
Fuente: Very Well Health







