El pescado es un alimento con un perfil nutricional destacado que aporta beneficios importantes para la salud en distintas etapas de la vida. Incluirlo de forma regular en la alimentación ayuda a cubrir necesidades esenciales del organismo y a mantener un equilibrio adecuado entre los distintos grupos de alimentos.

Su combinación de proteínas de calidad, grasas saludables y micronutrientes lo convierte en un pilar de una dieta equilibrada.

1. Fuente de proteínas de alta calidad

El pescado aporta proteínas completas, necesarias para la reparación y el mantenimiento de tejidos. Estas proteínas contribuyen a la saciedad y al buen funcionamiento muscular, siendo una opción fácil de digerir en comparación con otras fuentes animales.

2. Aporte de grasas saludables

Muchas variedades de pescado, en especial los pescados azules, contienen ácidos grasos omega-3. Estas grasas ayudan a cuidar la salud cardiovascular, apoyan la función cerebral y contribuyen a regular procesos inflamatorios, lo que las hace fundamentales dentro de una alimentación balanceada.

3. Beneficios para el corazón

El consumo habitual de pescado se asocia con una mejor salud del sistema cardiovascular. Sus nutrientes pueden ayudar a mantener niveles adecuados de colesterol y a favorecer una buena circulación, reduciendo el riesgo de enfermedades del corazón cuando se integra a una dieta saludable.

Conoce más: El rol de los ácidos grasos omega-3 en la salud cerebral

4. Contribución a la salud cerebral

El pescado también es relevante para el sistema nervioso. Los ácidos grasos y micronutrientes que aporta participan en funciones cognitivas como la memoria y la concentración, siendo beneficiosos tanto en adultos como en personas mayores.

5. Aporte de vitaminas y minerales esenciales

El pescado contiene nutrientes clave como vitamina D, yodo, selenio y vitaminas del complejo B. Estos micronutrientes apoyan funciones hormonales, óseas y metabólicas, contribuyendo al buen funcionamiento general del organismo.

Incluir pescado en una dieta equilibrada es una decisión nutricional acertada. Consumirlo de una a dos veces por semana, combinado con verduras, cereales integrales y grasas saludables, ayuda a fortalecer la salud y a mantener una alimentación variada y completa, adaptada a las necesidades del día a día.

 

Fuente: Harvard T.H. Chan School of Public Health