La vitamina E (tocoferol) protege las células y refuerza el sistema inmunitario. Puedes obtener lo que tu cuerpo necesita de alimentos como frutos secos, semillas y verduras de hoja verde. Sin embargo, tomar suplementos de vitamina E en dosis elevadas puede causar efectos secundarios graves, como un mayor riesgo de hemorragia, evento cerebrovascular e insuficiencia cardíaca, por lo que es fundamental saber tomarlos de forma segura. Para ello, ¡pon atención a lo siguiente!

Los suplementos de vitamina E pueden indicar las cantidades en Unidades Internacionales (UI) o miligramos (mg). A continuación te explicamos cómo realizar la conversión:

  • Vitamina E natural: 1 UI = 0.67 mg
  • Vitamina E sintética: 1 UI = 0.45 mg

Por ejemplo, 400 UI equivalen a 180 mg si es sintética o a 268 mg si es natural.

El límite máximo establecido para los suplementos de vitamina E es de 1000 mg (1100 UI sintéticas o 1500 UI naturales) al día, pero algunos expertos recomiendan mantener la dosis por debajo de los 300 mg diarios para un uso prolongado.

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Si padeces ciertas condiciones de salud, podrías experimentar problemas con dosis tan bajas como 300 mg al día. Consulta a tu médico antes de tomar suplementos de vitamina E si tienes:

  • Antecedentes de infarto cerebral o enfermedad cardíaca
  • Trastornos hemorrágicos o de la coagulación
  • Diabetes

Las interacciones medicamentosas graves son más probables con dosis diarias de 180 a 268 mg (400 UI) o superiores.

Deficiencia de vitamina E

La deficiencia real de vitamina E es poco frecuente. Las personas con dificultad para absorber grasas, como las que padecen enfermedad de Crohn o fibrosis quística, podrían requerir suplementos, generalmente formulaciones hidrosolubles especiales.

 

Fuente: Very Well Health