Durante la jornada laboral, es común recurrir a antojos poco nutritivos por falta de planificación. Tener refrigerios saludables listos puede ayudarte a mantener la energía, mejorar la concentración y evitar el consumo excesivo de calorías vacías. Con algunos pasos sencillos, es posible organizar colaciones prácticas y nutritivas para el día a día.

1. Planea con anticipación

Preparar los refrigerios desde casa permite tener control sobre los ingredientes y el tamaño de las porciones, evitando opciones procesadas que suelen ser altas en azúcar, sal o grasas. Dedicar unos minutos a organizar la semana es clave para mantener la constancia.

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2. Incluye variedad de grupos de alimentos

Un refrigerio equilibrado debe combinar carbohidratos de calidad, proteínas y grasas saludables, lo que ayuda a mantener la saciedad y el rendimiento mental. Ejemplos son yogurt con fruta y nueces, o palitos de verduras con hummus.

3. Usa envases prácticos

Empacar los alimentos en recipientes pequeños, reutilizables y fáciles de transportar ayuda a mantenerlos frescos y listos para consumir en cualquier momento. Esto también facilita el control de porciones.

4. Prefiere opciones naturales

Frutas frescas, semillas, frutos secos, verduras en bastones o galletas integrales son alternativas que aportan nutrientes y fibra, en lugar de azúcares añadidos. Optar por lo natural es siempre más saludable que los ultraprocesados.

5. Mantén la hidratación

Acompañar los refrigerios con agua simple, té sin azúcar o infusiones naturales es fundamental para evitar el consumo de bebidas azucaradas que pueden aumentar la fatiga y el hambre.

Organizar refrigerios saludables no requiere mucho tiempo, pero sí constancia. Con un poco de preparación, es posible tener colaciones prácticas, sabrosas y beneficiosas para la salud durante el trabajo.

 

Fuente: Harvard T.H. Chan School of Public Health