Es sabido que la lactancia aporta beneficios tanto para la salud de la madre, como para la salud de los bebés. Pese a ello, pocos saben que las mujeres que amamantan a su hijo durante 6 meses o más tienen un riesgo menor de desarrollar la enfermedad de hígado graso no alcohólico (NAFLD).

Este beneficio se ve reflejado, incluso años después, durante la mediana edad, según un estudio realizado por científicos de la Escuela de Medicina de la Universidad de California en San Diego (UCSD).

“La lactancia materna y sus beneficios para el niño han sido ampliamente estudiados durante años. Sin embargo, este nuevo análisis muestra que amamantar a un niño también ofrece beneficios significativos para la salud de la madre, es decir, su protección contra el desarrollo de una enfermedad del hígado graso no alcohólico en la mediana edad” señaló uno de los autores, Veeral Ajmera, de la UCSD.

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La enfermedad del hígado graso no alcohólico es una enfermedad en la que se acumula grasa en el hígado, sin necesidad de que exista consumo excesivo de alcohol de por medio.

Tras monitorear a casi 900 mujeres cada 2 a 5 años, por hasta 30 años, se descubrió que las mujeres que amamantaron a uno o más niños durante más de 6 meses, tuvieron un menor riesgo de NAFLD, en comparación con las que no amamantaron o amamantaron por menos de un mes.

Además, las mujeres que no amamantaron y fueron diagnosticadas con hígado graso 25 años después, también presentaban:

  1. Índice de masa corporal más alto.
  2. Mayor circunferencia de la cintura.
  3. Triglicéridos más altos y colesterol HDL (bueno) más bajo.

Así que ya lo sabes, además de llevar un estilo de vida saludable, la lactancia materna puede ser una gran aliada para proteger la salud de tu hígado. Si tienes dudas al respecto, consulta a tu médico.

 

Vía: Hola Doctor