Cuando se habla de llevar una alimentación saludable, lo primero que se viene a la mente son las proteínas y vitaminas. Sin embargo, algo que es igual de fundamental y tiende a pasarse por alto es el consumo de minerales, como el yodo.

El yodo es necesario para convertir los alimentos en energía, las personas lo necesitamos para el adecuado funcionamiento de la tiroides. Su consumo es fundamental para todas las personas, pero particularmente para embarazadas y niños pequeños.

Esto se debe a que la deficiencia de yodo durante el embarazo o los primeros meses de vida está relacionada con problemas cerebrales permanentes.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la falta de yodo es la principal causa de lesiones cerebrales durante la infancia. Este déficit produce una alteración del desarrollo cognitivo y motor que influye en el rendimiento cerebral del niño.

En los adultos, la falta de este micromineral merma la productividad y la capacidad de encontrar empleo. Se ha confirmado que las personas con carencia de yodo pueden llegar a tener una pérdida de hasta 15 puntos en el coeficiente intelectual. Es por ello que se debe procurar que los pequeños obtengan la cantidad adecuada de él, incluso desde antes de nacer.

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Los nutrientes que recibe un niño en los primeros años de vida influyen en el desarrollo de su cerebro para toda la vida, y pueden impulsar o afectar sus posibilidades de un futuro próspero”, indicó Roland Kupka, asesor para la nutrición del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).

Los primeros momentos de la vida, desde el nacimiento hasta los dos años de edad, son los más importantes para el desarrollo de un niño. La nutrición, junto con actividades estimulantes como el juego y el aprendizaje temprano, durante los primeros mil días de vida conforman el desarrollo del cerebro de por vida, explicó Kupka.

La OMS subraya que es particularmente importante que la alimentación de las embarazadas contenga suficiente yodo ya que la carencia del mismo durante esta etapa no solamente produce lesiones cerebrales en futuro bebé, también ocasiona un bajo peso en el recién nacido, nacimiento prematuro y mayor mortalidad perinatal e infantil.

Uno de los mejores métodos de prevenir el déficit de este micromineral consiste simplemente en yodar la sal de mesa, destacó el organismo internacional.

Otros alimentos de donde se pueden obtener cantidades importantes de yodo son:

-Vegetales marinos (Kelp, Arame, Hiziki, Kombu, y Wakame).

-Arándanos.

-Yogur orgánico.

-Productos lácteos.

-Papas.

 

Vía: Global Healing Center, Notimex, Organización Mundial de la Salud