Cuando consumes gluten, podrías sentir como si tuvieras una gripe persistente, con problemas digestivos dolorosos y una mente nublada. Recibir un diagnóstico de enfermedad celíaca o de sensibilidad al gluten, así como conocer tus síntomas y los pasos para recuperarte, puede hacer que dichos episodios sean más manejables.
Conoce más: Sarpullido y ataxia por gluten, lo que debes saber
Evitar el gluten por completo no siempre es posible, ya que los productos etiquetados como libres de gluten quizás no lo estén, o el gluten podría estar oculto en alimentos inesperados. Si esto sucede, tomar ciertas medidas puede ayudar a reducir tus síntomas:
- Elimínalo: Beber agua puede ayudar a eliminar el gluten de tu cuerpo. Procura beber al menos 1 litro al día hasta que te sientas mejor. Esto es crucial si has experimentado vómitos o diarrea, ya que deberás reponer los líquidos perdidos.
- Descansa y recupérate: Es importante descansar lo suficiente, ya que tu cuerpo estará en modo de recuperación. Procura no esforzarte demasiado y asegúrate de dormir lo suficiente por la noche.
- Toma un probiótico: Los probióticos pueden ayudarte a digerir las proteínas del gluten y prevenir los síntomas. También pueden ayudar a proteger el intestino de los péptidos inmunogénicos que desencadenan la respuesta autoinmune.
- Perdónate: Es fácil culparte por cómo te sientes, pero obsesionarte con lo que comiste o preocuparte por si contenía gluten no te ayudará. Pensar demasiado puede derivar en estrés, lo que hará más difícil tu recuperación. Incluso cuando experimentes ansiedad por los síntomas, concéntrate en perdonarte y mejorar.
Fuente: Very Well Health







