Las naranjas están repletas de vitaminas, minerales y antioxidantes, pero la cáscara podría ser una de las partes más nutritivas.
De acuerdo con diversas investigaciones y al igual que las naranjas enteras, las cáscaras de naranja son ricas en fibra. Se estima que una cáscara entera contiene alrededor de 10.6 gramos (g) de fibra, lo que equivale a una porción equivalente a la de la naranja entera.
Los estudios sugieren que la cáscara es particularmente rica en pectina, una fibra soluble. La pectina favorece la regularidad intestinal, ralentizando la digestión y facilitando la producción de heces saludables. Las guías dietéticas recomiendan que los adultos consuman alrededor de 28 g de fibra al día.
Conoce más: 5 razones por las que la manzana es ideal para tu salud intestinal
Asimismo, los expertos sugieren que las cáscaras de naranja son ricas en prebióticos, carbohidratos que fomentan el crecimiento y el equilibrio de las bacterias beneficiosas en el sistema digestivo.
El contenido prebiótico de las cáscaras de naranja beneficia el microbioma intestinal y la salud intestinal en general. Los polifenoles y prebióticos presentes en las cáscaras de naranja pueden potenciar todavía más sus propiedades antiinflamatorias y beneficiosas para la salud intestinal.
Fuente: Very Well Health







