Si los resultados de una prueba en reposo no son normales, es posible que necesites una prueba de estrés por contracción (CST, por sus siglas en inglés). Esta prueba le ayudará a tu médico a saber qué tan bien estará el bebé durante el trabajo de parto.

El trabajo de parto es estresante para un bebé. Cada contracción significa que el bebé recibe menos sangre y oxígeno durante cierto tiempo. Para la mayoría de los bebés, esto no es un problema, pero algunos pueden pasar un mal rato. Una CST muestra cómo reacciona la frecuencia cardíaca del bebé al estrés de las contracciones.

Para realizarla, se utiliza un monitor fetal. Se te administrará oxitocina, una hormona que hace que el útero se contraiga. Las contracciones serán como las que tendrás durante el trabajo de parto, solo que más leves. Si la frecuencia cardíaca del bebé disminuye en lugar de acelerarse después de una contracción, el bebé podría tener problemas durante el trabajo de parto.

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En algunas clínicas, mientras se monitorea a tu bebé, pueden recomendarte que realices una estimulación leve del pezón. Dicha estimulación generalmente hace que tu cuerpo libere pequeñas cantidades de oxitocina que harán que el útero se contraiga. La frecuencia cardíaca del bebé se controla durante las contracciones resultantes.

La mayoría de las mujeres sienten una leve molestia durante esta prueba, pero no dolor.

Si los resultados son anormales, tu médico te admitirá en el hospital para dar a luz al bebé antes de tiempo.

Si deseas saber más sobre esta prueba, consulta a tu médico.

 

Fuente: U.S. National Library of Medicine