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La alimentación durante el embarazo juega un papel fundamental en la salud de la madre y en el adecuado desarrollo del bebé. Sin embargo, es frecuente cometer errores que, aunque suelen ser bien intencionados, pueden afectar el bienestar durante esta etapa. Identificarlos permite hacer ajustes oportunos y adoptar hábitos más seguros y equilibrados.

1. Comer en exceso bajo la idea de “comer por dos”

Uno de los mitos más extendidos es que se debe duplicar la cantidad de comida. Durante el embarazo aumentan las necesidades nutricionales, pero no en la misma proporción que las calorías, por lo que comer en exceso puede favorecer un aumento de peso innecesario y malestar digestivo.

2. Descuidar la calidad de los alimentos

No sólo importa cuánto se come, sino qué se come. Basar la alimentación en productos ultraprocesados, azúcares o grasas de baja calidad limita el aporte de nutrientes esenciales, como hierro, calcio, ácido fólico y proteínas.

3. Evitar grupos de alimentos sin orientación profesional

Algunas mujeres eliminan alimentos por miedo o desinformación. Excluir grupos completos sin supervisión puede provocar deficiencias nutricionales, especialmente si se retiran lácteos, cereales integrales o fuentes de proteína.

4. No prestar atención a la hidratación

La hidratación suele subestimarse durante el embarazo. No consumir suficiente agua puede favorecer estreñimiento, fatiga y retención de líquidos, además de afectar el volumen sanguíneo necesario en esta etapa.

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5. Consumir alimentos de riesgo

Ciertos alimentos pueden representar un peligro. Ingerir carnes, pescados o huevos crudos, lácteos no pasteurizados o productos mal refrigerados aumenta el riesgo de infecciones, que pueden ser más graves durante el embarazo.

Evitar estos errores comunes ayuda a vivir un embarazo más saludable y con mayor bienestar. Adoptar una alimentación equilibrada, variada y basada en información confiable permite cubrir las necesidades del cuerpo y apoyar el desarrollo del bebé, siempre con el acompañamiento de profesionales de la salud cuando sea necesario.

 

Fuente: Mayo Clinic