Tus senos comienzan a cambiar durante las etapas tempranas del embarazo a medida que se preparan para producir leche materna para alimentar a tu bebé. Los cambios en los senos incluyen los siguientes:

  • Están cada vez más grandes, más llenos y más pesados. Incluso pueden parecer hinchados. Los senos sensibles e hinchados pueden ser uno de los primeros signos de que estás embarazada. Tus senos crecen debido a las hormonas del embarazo y al aumento de grasa y glándulas mamarias que contienen. A medida que la piel de tus senos crece, puede causar picazón y es posible que aparezcan estrías.
  • Pezones y areolas cada vez más oscuros. Es posible que tus pezones sobresalgan más y que las areolas se agranden. La areola es el área oscura alrededor del pezón.
  • Fuga de calostro. El calostro es un líquido transparente y pegajoso que sale de los senos inmediatamente después del nacimiento, antes de que suba la leche materna. Tu cuerpo comienza a producirlo durante los últimos meses del embarazo. A medida que se acerca la fecha de parto, es posible que se escape calostro de tus senos.

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Con base en lo anterior, esto es lo que puedes hacer para ayudar a aliviar el dolor en los senos:

  • Consigue un buen sostén de maternidad que tenga tirantes anchos y copas más grandes.
  • Si haces ejercicio, asegúrate de que tu sostén te brinde un buen soporte.
  • Si te pican los senos, usa loción. Habla con tu proveedor de atención médica sobre qué tipo es el adecuado para ti.
  • Si pierdes calostro, puedes conseguir toallas sanitarias para colocar en las copas del sostén y absorber el líquido.
  • Si el dolor en tus senos no desaparece, es intenso o sientes un bulto en el seno, llama a tu médico. Si te sometiste a una cirugía o te colocaron implantes mamarios, infórmaselo a tu doctor.

 

Fuente: March of Dimes