Una picadura de abeja o avispa suele provocar dolor, enrojecimiento, inflamación y comezón en la zona afectada. En la mayoría de los casos, estas molestias son leves y mejoran con el tiempo. Sin embargo, algunas personas presentan reacciones alérgicas graves. Por eso, después de una picadura es importante saber qué hacer y qué señales vigilar.

1. Aléjate del lugar

Después de una picadura, retírate de la zona para evitar recibir otras. Si hay varios insectos alrededor, busca un espacio cerrado.

2. Retira el aguijón si lo ves

Las abejas pueden dejar el aguijón en la piel. Las avispas no suelen hacerlo. Si encuentras uno, retíralo con cuidado lo antes posible.

3. Lava la zona

Limpia la piel con agua y jabón. Si la picadura está en una mano, retira anillos u objetos que puedan apretar la zona cuando aumente la inflamación.

4. Reduce la inflamación

Puedes colocar un paño frío sobre la zona durante algunos minutos. Si la picadura ocurrió en un brazo o una pierna, mantener la extremidad elevada puede ayudar a controlar la hinchazón.

5. Reconoce una reacción grave

Dificultad para respirar, inflamación de labios o lengua, problemas para tragar, mareo, desmayo, ronchas generalizadas o vómitos pueden indicar anafilaxia.

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No esperes a que una reacción grave desaparezca por sí sola

Si aparecen signos de anafilaxia, busca atención médica de emergencia de inmediato. Si tienes un autoinyector de epinefrina indicado por un profesional de la salud, úsalo según sus instrucciones.

En adultos mayores, las picaduras múltiples merecen especial atención, sobre todo si existen problemas cardíacos o respiratorios.

 

Fuente: Mayo Clinic