Llega la hora de hacer las tareas y tu hijo tarda mucho en comenzar. Busca sus cuadernos, olvida alguna indicación o se siente frustrado al encontrar una actividad que requiere leer y escribir. Si tiene dislexia, estos momentos pueden resultar especialmente difíciles, pero con algunos ajustes puedes ayudarlo a organizarse y desarrollar mayor confianza en sus capacidades.

1. Comprende qué dificultades puede enfrentar

La dislexia es una dificultad específica del aprendizaje que afecta principalmente la lectura y, con frecuencia, la escritura y la ortografía. No está relacionada con una falta de inteligencia o esfuerzo.

Algunos niños con dislexia también presentan dificultades para recordar instrucciones escritas o completar actividades que requieren mucha lectura. Sin embargo, no todos tienen problemas de organización, por lo que es importante identificar las necesidades particulares de tu hijo.

2. Organiza las tareas en pequeños pasos

Cuando una actividad parece demasiado extensa, dividirla en partes puede hacerla más manejable. Puedes probar estas estrategias:

  • Elaborar una lista breve de tareas pendientes.
  • Dividir los trabajos largos en actividades pequeñas.
  • Utilizar colores o símbolos para identificar materias.
  • Establecer pausas entre períodos de trabajo.
  • Revisar juntos las instrucciones antes de comenzar.

3. Utiliza herramientas que faciliten el aprendizaje

Los calendarios visuales, recordatorios y audiolibros pueden ayudarlo a seguir sus actividades. También puedes explorar herramientas de lectura en voz alta o dictado por voz cuando sean apropiadas para sus tareas.

Evita corregir constantemente cada error mientras trabaja. Es preferible ofrecer orientación sin convertir la tarea en una experiencia de presión.

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4. Mantén comunicación con sus profesores

Pregunta qué adaptaciones pueden facilitar su aprendizaje. Dependiendo de sus necesidades, podría beneficiarse de instrucciones claras, tiempo adicional o materiales accesibles.

Tu acompañamiento no consiste en hacer las tareas por él, sino en ayudarlo a encontrar estrategias que le permitan aprender, organizarse y avanzar a su propio ritmo.

 

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos