Un nuevo estudio publicado la semana pasada en la revista PLOS One, señala que la pandemia de COVID-19 podría causar disminuciones a corto plazo en la esperanza de vida en muchas partes del mundo.

Utilizando un modelo computacional, los investigadores concluyeron que las tasas de infección de solo el 2% podrían provocar una caída en la esperanza de vida en países donde la esperanza de vida promedio es alta (alrededor de 80 años).

Los autores hallaron que a tasas de infección más altas, la disminución sería mayor, especialmente en Europa y América del Norte.

«Con una prevalencia del 10%, es probable que la pérdida de esperanza de vida supere un año en países con una esperanza de vida alta, como los de Europa y América del Norte. Con un 50%, se traduciría en tres a nueve años de vida perdidos en regiones con una esperanza de vida elevada. En las regiones menos desarrolladas, el impacto sería menor dado que ya hay una menor supervivencia en edades más avanzadas», detalló el líder del estudio Guillaume Marois, investigador del Instituto Internacional de Análisis de Sistemas Aplicados en Laxenburg, Austria.

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«Sin embargo, incluso en las regiones más afectadas, la esperanza de vida probablemente se recuperará una vez que pase la pandemia», agregó Marois.

Por su parte Sergei Scherbov, coautor del estudio, dijo que Europa tardó décadas para que la esperanza de vida promedio al nacer aumentara en seis años, de 72.8 años en 1990 a 78.6 años en 2019.

De seguir así, el coronavirus haría retroceder este indicador en 2020 a los valores observados hace algún tiempo, advirtió.

«No obstante, no sabemos qué sucederá más adelante. En muchos países, la mortalidad por COVID-19 está disminuyendo considerablemente, quizás porque el protocolo de tratamiento para la enfermedad logró definirse mejor», finalizó Scherbov.

 

Vía: Health Day News