Te realizaron una colonoscopia y, al recibir los resultados, el médico te comenta que encontró uno o varios pólipos. Aunque quizá no tenías molestias antes del estudio, escuchar esta palabra puede generar preocupación, especialmente si la relacionas con el cáncer de colon. La buena noticia es que muchos pólipos son benignos.

Sin embargo, conocer sus características es importante para determinar si necesitas seguimiento.

¿Qué son los pólipos del colon?

Los pólipos son crecimientos de tejido que aparecen en el revestimiento interno del colon o del recto. Son relativamente frecuentes, especialmente conforme aumenta la edad. La mayoría no provoca síntomas y suele descubrirse durante estudios de detección, como la colonoscopia.

Algunos pólipos pueden transformarse en cáncer con el paso del tiempo, por lo que identificarlos y retirarlos puede ayudar a prevenir el cáncer colorrectal.

¿Todos los pólipos son peligrosos?

No. Existen diferentes tipos y no todos tienen el mismo riesgo.

  • Hiperplásicos: generalmente tienen un riesgo muy bajo de convertirse en cáncer.
  • Adenomatosos: algunos pueden evolucionar hacia cáncer colorrectal.
  • Lesiones serradas: determinadas variedades también pueden presentar riesgo de transformación.

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¿Qué sucede después de encontrarlos?

Durante la colonoscopia, muchos pólipos pueden retirarse mediante instrumentos especiales.

Posteriormente, el tejido se envía a un laboratorio para analizarlo. Este estudio, conocido como examen histopatológico, permite identificar el tipo de pólipo y detectar posibles cambios anormales. Por eso, el resultado definitivo no siempre está disponible inmediatamente después del procedimiento.

¿Cuándo necesitas otra colonoscopia?

La frecuencia del seguimiento depende del número de pólipos, su tamaño, características y resultados del laboratorio, así como de tus antecedentes personales y familiares. Algunas personas necesitan repetir el estudio después de pocos años, mientras que otras pueden esperar más tiempo.

Consulta a tu gastroenterólogo para conocer el resultado del análisis y confirmar cuándo corresponde tu siguiente revisión.

Fuente: Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos