Como lo hemos mencionado en artículos anteriores, alrededor de 1 de cada 54 niños es diagnosticado con un trastorno del espectro autista (TEA). Usualmente, el TEA es notorio desde una edad temprana, pero hay quienes no reciben confirmación hasta la edad adulta.

De acuerdo con el Manual de Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-5), los médicos clasifican el autismo asignando el nivel 1, 2 o 3 o dos áreas de funcionamiento: comunicación social y comportamientos restringidos y repetitivos.

Entre las personas con TEA, aquellas con autismo de nivel 3 requerirán más apoyo. Les resultará muy difícil utilizar o comprender la comunicación verbal y no verbal.

Conoce más: Nivel 2 de autismo, ¿cuáles son los criterios para reconocerlo?

Las personas pueden:

  • Evitar o limitar la interacción con los demás
  • Tener dificultad para participar en juegos imaginativos con sus compañeros
  • Mostrar un interés limitado en los amigos
  • Tener dificultad para formar amistades

Asimismo, también pueden:

  • Enfrentarse a una dificultad extrema para cambiar sus actividades diarias o su rutina.
  • Seguir patrones de comportamiento repetitivos, como voltear objetos, hasta el punto de afectar su capacidad para funcionar.
  • Experimentar un alto nivel de angustia si una situación requiere que modifiquen su enfoque o tarea.

 

Fuente: Medical News Today