,

El desayuno puede ser un reto cuando intentas reducir el consumo de azúcar pero la mayoría de tus alimentos favoritos son dulces. Un desayuno con una mezcla saludable de carbohidratos, proteínas y grasas puede ayudarte a controlar el azúcar en sangre, ralentizar la digestión y aportar a tu cuerpo los nutrientes necesarios para que cuentes con energía hasta la hora del almuerzo o de la comida.

A continuación te mencionamos dos opciones para lograr dicho desayuno:

1. Omelette de verduras con queso y frambuesas (o zarzamoras)

Prepara un omelette con tus verduras favoritas y unos huevos. Espolvorea queso por encima. Acompáñalo con media taza de frambuesas o zarzamoras (o mitad y mitad) y tendrás una deliciosa combinación de proteínas, carbohidratos saludables y grasas. Las frambuesas y zarzamoras aportan un ligero dulzor gracias a su azúcar natural (diferente a la añadida), además de fibra y antioxidantes beneficiosos.

Conoce más: Consejos para crear un desayuno equilibrado con bajo índice glucémico

2. Tostada de pera y queso y cottage

Toma tu pan integral favorito y tuéstalo hasta que esté dorado. Mezcla un cuarto de taza de queso cottage con una pizca de canela. Coloca la mezcla sobre el pan. Termínalo con peras en rodajas y, si lo deseas, una pizca de nueces picadas. Las peras y la canela pueden aportar dulzor natural.

 

Fuente: Very Well Health