Quizá comenzaste fumando ocasionalmente o utilizando un vapeador en reuniones con amigos. Con el tiempo, notas que buscas consumir nicotina cada vez con mayor frecuencia o que te resulta difícil pasar varias horas sin hacerlo. Estos cambios pueden ser señales de dependencia, incluso cuando sientes que todavía tienes control sobre tu consumo.

La nicotina es una sustancia altamente adictiva presente en los productos de tabaco y en muchos cigarrillos electrónicos.

1. Sientes necesidad frecuente de consumirla

Una señal importante es experimentar deseos intensos de fumar o vapear, incluso cuando intentas concentrarte en otras actividades. Estas ganas pueden aparecer en momentos específicos, como después de comer, durante una pausa laboral o ante situaciones de estrés.

2. Te cuesta reducir su consumo

Has intentado disminuir la cantidad de cigarrillos o dejar de utilizar el vapeador, pero terminas consumiendo nuevamente. La dificultad para dejar la nicotina no significa falta de voluntad. La dependencia involucra cambios en el cerebro que hacen más difícil abandonar su consumo.

3. Presentas molestias cuando no consumes

Cuando reduces o suspendes la nicotina, puedes experimentar ciertos síntomas, como:

  • Irritabilidad o ansiedad.
  • Dificultad para concentrarte.
  • Problemas para dormir.
  • Deseos intensos de consumir nicotina.

Conoce más: Nicotina, ¿qué es y cómo afecta a tu cuerpo?

4. Necesitas consumir cada vez más

Con el uso repetido puede desarrollarse tolerancia. Esto significa que necesitas mayores cantidades de nicotina para experimentar efectos similares a los que sentías anteriormente. También puedes notar que consumes con más frecuencia de la que habías planeado.

5. Continúas pese a las consecuencias

Otra señal es mantener el consumo aunque reconozcas que afecta tu salud, tus gastos, tus relaciones o tus actividades cotidianas.

Si identificas estas señales, consulta a un profesional de la salud. Existen tratamientos y estrategias de acompañamiento que ayudan a controlar la abstinencia y aumentar las posibilidades de dejar el consumo. No necesitas esperar a que la dependencia sea más intensa para buscar apoyo, reconocerla es el primer paso.

 

Fuente: Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC)