Comenzar a entrenar no requiere rutinas largas ni equipo especializado. De hecho, los ejercicios sencillos y de corta duración son una excelente forma de activar el cuerpo, crear constancia y evitar lesiones, especialmente si llevas tiempo sin moverte o estás retomando la actividad física.
1. Sentadillas básicas
Las sentadillas activan varios grupos musculares al mismo tiempo. Este ejercicio fortalece piernas y glúteos, mejora la movilidad y prepara al cuerpo para movimientos cotidianos, como sentarse y levantarse. Puedes iniciar con pocas repeticiones y aumentar gradualmente.
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2. Flexiones apoyadas
Las flexiones no tienen que ser complejas. Realizarlas con apoyo en rodillas o contra la pared permite fortalecer brazos, pecho y abdomen, siendo una opción accesible para principiantes.
3. Plancha corta
La plancha trabaja el core de forma efectiva. Mantener la posición durante 15 a 30 segundos ayuda a fortalecer abdomen y espalda baja, además de mejorar la postura sin necesidad de movimientos bruscos.
4. Desplantes alternos
Los desplantes mejoran fuerza y equilibrio. Este ejercicio activa piernas y glúteos, y favorece la coordinación, por lo que resulta útil para quienes buscan movimientos funcionales y simples.
5. Saltos suaves o marcha en el lugar
Elevar ligeramente el ritmo cardíaco es importante. Saltar suavemente o marchar en el sitio durante uno o dos minutos ayuda a activar la circulación y preparar el cuerpo, especialmente al inicio de una rutina corta.
Empezar a entrenar con ejercicios rápidos y simples facilita crear el hábito sin saturarte. Dedicar pocos minutos al día, escuchar a tu cuerpo y avanzar de forma progresiva te permitirá ganar fuerza, confianza y bienestar, haciendo del movimiento una parte natural de tu rutina diaria.
Fuente: Mayo Clinic







