El sedentarismo prolongado, especialmente al pasar muchas horas sentado o con poca movilidad, suele provocar molestias musculares que se normalizan con el tiempo. Sin embargo, estos dolores no son inevitables y pueden prevenirse con hábitos simples que favorecen el movimiento, la postura y la circulación, incluso en jornadas largas de trabajo o estudio.
¡Sigue estos consejos!
1. Realiza pausas activas a lo largo del dÃa
Permanecer en la misma posición por mucho tiempo genera rigidez muscular. Levantarte cada 60 a 90 minutos para caminar, estirar brazos, cuello y piernas ayuda a reducir la tensión acumulada, mejora la circulación y disminuye el dolor.
2. Cuida tu postura al sentarte y al estar de pie
La postura influye directamente en la carga muscular. Mantener la espalda recta, los pies apoyados y los hombros relajados reduce el esfuerzo innecesario en cuello y zona lumbar, zonas especialmente afectadas por el sedentarismo.
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3. Incorpora estiramientos diarios
Los músculos rÃgidos son más propensos al dolor. Dedicar unos minutos al dÃa a estirar espalda, caderas, piernas y hombros mejora la flexibilidad y previene contracturas, incluso si no realizas ejercicio formal.
4. Mantente fÃsicamente activo fuera del horario laboral
El movimiento fuera de la jornada sedentaria es clave. Caminar, subir escaleras, hacer ejercicios suaves o practicar alguna actividad recreativa fortalece los músculos y compensa las horas de inactividad, ayudando a reducir molestias crónicas.
5. No descuides la hidratación
La hidratación también influye en la salud muscular. Beber suficiente agua favorece la elasticidad de los músculos y ayuda a prevenir calambres y rigidez, especialmente cuando pasas muchas horas sin moverte.
Prevenir los dolores musculares asociados al sedentarismo no requiere cambios drásticos, sino constancia en pequeños hábitos diarios. Moverte con regularidad, cuidar tu postura y escuchar las señales de tu cuerpo puede marcar una diferencia importante en cómo te sientes al final del dÃa, favoreciendo una mayor comodidad y bienestar fÃsico.
Fuente: Mayo Clinic







