Abres el refrigerador después de un día ocupado y buscas algo rápido para cenar. Aunque sabes que las verduras son importantes, a veces terminan quedando fuera de tus comidas porque no tienes tiempo para prepararlas o porque siempre las consumes de la misma manera. Comer más verduras no tiene que significar cambiar por completo tu alimentación.

Pequeños ajustes pueden ayudarte a consumirlas con mayor frecuencia y disfrutar diferentes sabores. ¡Sigue estos consejos!

1. Agrégalas a tus comidas habituales

No necesitas preparar un platillo exclusivo de verduras. Puedes incorporarlas a recetas que ya conoces. Por ejemplo, añade espinacas a los huevos, champiñones a las quesadillas, calabacitas al arroz o jitomate y lechuga a tus tortas.

2. Ten verduras listas para cocinar

Una de las razones por las que dejamos de consumir verduras es el tiempo que requiere lavarlas y cortarlas. Para facilitar su preparación:

  • Lava y desinfecta las verduras que lo requieran.
  • Corta algunas porciones con anticipación.
  • Guárdalas en recipientes adecuados dentro del refrigerador.
  • Utiliza verduras congeladas cuando necesites una opción práctica.

3. Prueba diferentes preparaciones

Si siempre consumes las mismas verduras hervidas, es posible que termines cansándote de ellas. Prueba asarlas, cocinarlas al vapor, agregarlas a sopas o combinarlas con hierbas y especias. Cambiar la preparación puede hacer que descubras sabores que disfrutes más.

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4. Inclúyelas desde el desayuno

Las verduras no tienen que reservarse para la comida o la cena. Puedes preparar huevos con nopales, un omelette con espinacas o una quesadilla con champiñones. Así tendrás más oportunidades de incorporarlas a lo largo del día.

5. Aprovecha las verduras de temporada

Elegir productos de temporada puede ayudarte a encontrar opciones frescas y, en ocasiones, más económicas. También puedes variar los colores y tipos de verduras que consumes para obtener diferentes nutrientes.

Las verduras aportan fibra, vitaminas, minerales y otros compuestos importantes para la salud. Una alimentación variada que las incluya regularmente puede contribuir al bienestar digestivo y cardiovascular. No necesitas cambiar todas tus comidas de inmediato. Comienza agregando una porción de verduras y aumenta gradualmente su consumo.

 

Fuente: Organización Mundial de la Salud (OMS)