Revisar correos al despertar, trabajar frente a una computadora, comer mientras miras el teléfono y terminar el día viendo una serie. Para muchas personas, las pantallas acompañan prácticamente cada momento de la jornada. La tecnología facilita el trabajo y la comunicación, pero pasar muchas horas frente a ella también puede afectar algunos aspectos de tu salud.

Tus ojos también necesitan pausas

Mirar una pantalla durante periodos prolongados puede favorecer la fatiga visual. Puedes notar ojos secos, sensación de cansancio, visión borrosa temporal o dolor de cabeza.

Una medida sencilla es aplicar la regla 20-20-20: cada 20 minutos, mira durante unos 20 segundos algo que esté aproximadamente a 20 pies, unos 6 metros, de distancia.

El cuerpo resiente la falta de movimiento

Permanecer sentado durante muchas horas reduce las oportunidades de movimiento que existen naturalmente a lo largo del día. Esto puede contribuir a molestias musculares, especialmente cuando mantienes una postura fija durante mucho tiempo.

Levántate periódicamente, cambia de posición y aprovecha llamadas o pausas para caminar unos minutos.

La noche también puede verse afectada

Utilizar dispositivos cerca de la hora de dormir puede mantenerte activo cuando tu cuerpo necesita prepararse para el descanso. Más que pensar únicamente en la pantalla, también importa qué haces con ella: trabajar, estudiar, revisar noticias o responder mensajes puede mantener tu mente ocupada.

Establecer un periodo tranquilo antes de acostarte puede ayudarte a separar las actividades del día del momento de dormir.

Conoce más: ¿Cómo afectan las pantallas al descanso nocturno?

Haz que la tecnología se adapte a ti

No siempre puedes reducir el tiempo frente a una pantalla, especialmente si forma parte de tu trabajo o estudios. En esos casos, el objetivo es incorporar pausas, movimiento y momentos sin dispositivos.

La pantalla no es necesariamente el problema. El impacto depende de cuánto tiempo pasas frente a ella, qué actividad realizas y qué otras necesidades —como moverte, descansar o dormir— estás dejando de lado.

 

Fuente: American Academy of Ophthalmology