Cuando empiezan las clases, una noticia puede preocupar rápidamente a madres y padres: “Hay piojos en el salón”. La primera reacción suele ser revisar inmediatamente el cabello de toda la familia, pero conocer cómo se transmiten ayuda a prevenirlos sin generar alarma.

Los piojos de la cabeza se transmiten principalmente mediante el contacto directo entre cabezas. También pueden propagarse, con menor frecuencia, al compartir objetos que han estado en contacto reciente con el cabello. 

Evita compartir objetos personales

Enséñale a tu hijo a no compartir:

  • Peines y cepillos.
  • Gorras y sombreros.
  • Bufandas.
  • Accesorios para el cabello.
  • Toallas u objetos que entren en contacto directo con la cabeza.

El contacto cabeza con cabeza durante los juegos también es una vía importante de transmisión.

Conoce más: Tratamiento para los piojos, lo que debes saber

Revisa si hay señales

La comezón persistente en el cuero cabelludo puede ser una señal. Si existe un caso en la escuela o tu hijo presenta síntomas, revisa especialmente detrás de las orejas y en la nuca.

Busca piojos vivos o liendres adheridas firmemente al cabello. Las liendres no deben confundirse con caspa u otros residuos que se desprenden con facilidad.

Los animales domésticos no transmiten los piojos de la cabeza y no es necesario tratar a las mascotas.

Sin culpas ni estigmas

Tener piojos no significa que un niño esté sucio. Pueden afectar a cualquier persona y no son un indicador de falta de higiene.

Si encuentras piojos, sigue las indicaciones del tratamiento recomendado y consulta a un profesional de la salud si tienes dudas. Revisar oportunamente el cabello y evitar el contacto directo puede ayudar a limitar la propagación durante la etapa escolar.

 

Fuente: CDC