Tu hijo llega de la escuela más callado de lo habitual. Dice que le duele al tragar y, poco después, notas que tiene fiebre. Puede ser una infección de garganta, pero no todos los dolores tienen la misma causa. Reconocer los síntomas que acompañan la molestia puede ayudarte a saber qué hacer.
El dolor de garganta puede tener distintas causas
Las infecciones de garganta son frecuentes durante la infancia y muchas son provocadas por virus. También existen infecciones bacterianas, como la causada por estreptococos, que requieren una valoración médica para confirmar el diagnóstico.
Además del dolor, pueden aparecer otros síntomas que orientan sobre lo que está ocurriendo. Observar cómo evoluciona el malestar es más útil que fijarse únicamente en la garganta.
Estas señales pueden acompañar la infección
- Dolor o irritación al tragar.
- Fiebre.
- Amígdalas enrojecidas o inflamadas.
- Ganglios inflamados en el cuello.
- Voz ronca o cambios al hablar.
- Malestar general o cansancio.
Cuando se trata de una infección viral, también pueden aparecer tos, escurrimiento nasal u otros síntomas de resfriado. En cambio, algunas infecciones bacterianas pueden presentarse con dolor intenso de garganta y fiebre sin tos.
Conoce más: ¿Cuál es la duración típica de un dolor de garganta?
No todas necesitan antibióticos
Uno de los puntos más importantes es evitar administrar antibióticos por cuenta propia. Estos medicamentos no funcionan contra los virus y su uso innecesario puede causar efectos secundarios y favorecer la resistencia a los antibióticos.
Si el médico sospecha una infección bacteriana, puede realizar una prueba y determinar si es necesario utilizar este tipo de tratamiento.
¿Cuándo se necesita una valoración?
Consulta a un profesional de la salud si el dolor es intenso, persiste, hay fiebre importante o tu hijo tiene dificultad para comer o beber. También busca atención de inmediato si presenta dificultad para respirar, no puede tragar líquidos o saliva, babea de manera inusual o muestra signos de deshidratación.
Mientras tanto, ofrecer líquidos y procurar que descanse puede ayudar a aliviar el malestar.
Fuente: MedlinePlus







