Sales de casa con prisa, pasas buena parte del día sentado, comes cuando tienes un espacio entre pendientes y al llegar la noche solo quieres descansar. Cuando la rutina está llena de trabajo, cuidar el corazón puede parecer algo que debe esperar para después. Sin embargo, son precisamente esas decisiones cotidianas las que pueden ayudar a proteger la salud cardiovascular.

Muévete siempre que puedas

La actividad física regular ayuda a mantener el corazón y los vasos sanguíneos en mejores condiciones. No necesariamente tienes que dedicar una hora completa al ejercicio. Caminar durante algunos minutos, subir escaleras o aprovechar los traslados para moverte también suma.

Si pasas muchas horas sentado, procura levantarte y cambiar de posición periódicamente. Estos pequeños momentos de movimiento pueden ayudarte a evitar que toda la jornada transcurra con poca actividad.

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Haz de la alimentación un aliado

Una alimentación variada puede contribuir a cuidar la salud cardiovascular. Procura incluir frutas y verduras, cereales integrales, leguminosas, pescado, frutos secos y otras fuentes de grasas saludables.

También es recomendable moderar el consumo de alimentos con exceso de sodio, grasas saturadas y azúcares añadidos. No necesitas cambiar toda tu alimentación de un día para otro. Hacer modificaciones graduales puede facilitar que se conviertan en hábitos permanentes.

No pierdas de vista tu presión arterial

La presión arterial alta puede no causar molestias evidentes, por lo que medirla periódicamente permite conocer cómo se encuentra. Lo mismo ocurre con otros factores como el colesterol y la glucosa, cuya revisión puede ser especialmente importante si existen antecedentes familiares o algún factor de riesgo.

Si tienes alguna condición que aumente tu riesgo cardiovascular, sigue las recomendaciones de tu médico  y no suspendas un tratamiento por cuenta propia.

Cuidar el corazón no depende de una sola decisión ni requiere una rutina perfecta. Caminar un poco más, elegir alimentos variados, revisar periódicamente tu salud y darle espacio al descanso son acciones sencillas que, mantenidas en el tiempo, pueden marcar una diferencia.

 

Fuente: NHLBI