Vas caminando por la casa y, al pasar de una habitación a otra, encuentras un cable en el suelo. Lo esquivas sin pensarlo demasiado. Para una persona mayor, ese mismo obstáculo puede representar una pérdida de equilibrio y una caída. A medida que envejecemos, algunos cambios en la visión, el equilibrio, la fuerza muscular o la movilidad pueden aumentar este riesgo, pero muchas caídas pueden prevenirse.
1. Mantén los espacios despejados
Los objetos que quedan en el camino pueden convertirse en obstáculos inesperados. Conviene revisar especialmente las zonas por donde se camina con frecuencia:
- Retira cables, cajas y objetos del suelo.
- Evita tapetes que se deslicen.
- Mantén libres las escaleras y pasillos.
- Asegura que los muebles no bloqueen las zonas de paso.
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2. Mejora la iluminación
Una habitación oscura dificulta identificar escalones, objetos o cambios en el nivel del suelo. Colocar iluminación suficiente en pasillos, escaleras, baños y entradas puede facilitar el desplazamiento, especialmente durante la noche.
3. Usa calzado adecuado
Caminar con calcetines sobre superficies lisas, zapatos flojos o calzado con suelas desgastadas puede dificultar la estabilidad. Es preferible utilizar zapatos que se ajusten bien al pie y tengan suelas que proporcionen una buena adherencia.
4. Instala apoyos donde hagan falta
El baño suele requerir especial atención porque el agua puede volver resbaladizas algunas superficies. Las barras de apoyo cerca del inodoro y dentro de la ducha, así como superficies antideslizantes, pueden facilitar los movimientos.
5. Revisa la salud y los medicamentos
Algunos problemas de visión, equilibrio o presión arterial pueden favorecer las caídas. Ciertos medicamentos también pueden provocar mareos o somnolencia. Una revisión médica permite identificar estos factores y hacer los ajustes necesarios.
La actividad física adaptada a las capacidades de cada persona puede ayudar a conservar fuerza, equilibrio y movilidad. Prevenir una caída no significa vivir con miedo a ellas, sino hacer que el entorno acompañe mejor las necesidades de cada etapa de la vida.
Fuente: CDC







