Con los años pueden aparecer molestias en las piernas que muchas personas atribuyen simplemente al envejecimiento. Sin embargo, algunos cambios pueden ser señales de un problema en el flujo de sangre hacia las extremidades.
La enfermedad arterial periférica es una de las condiciones que puede afectar la circulación de las piernas. No todas las personas presentan síntomas claros, por lo que conviene conocer sus señales.
1. Dolor al caminar que mejora al descansar
El dolor, pesadez o calambre que aparece al caminar o subir escaleras y desaparece después de descansar es una señal característica de enfermedad arterial periférica.
2. Un pie está más frío que el otro
Una diferencia notable de temperatura entre ambos pies puede indicar una alteración del flujo sanguíneo.
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3. Cambia el color de la piel
Un pie o una pierna pueden verse más pálidos, azulados o presentar otros cambios de color cuando la circulación está comprometida.
4. Aparecen heridas que tardan en cerrar
Las heridas en los pies, dedos o piernas que tardan mucho en cicatrizar necesitan atención, especialmente si tienes diabetes.
5. Hay adormecimiento o debilidad
La mala circulación puede acompañarse de entumecimiento, hormigueo o debilidad que dificulta caminar.
No atribuyas automáticamente estos cambios al envejecimiento. La enfermedad arterial periférica se relaciona con un mayor riesgo de problemas cardiovasculares. Detectarla permite iniciar medidas para cuidar la circulación y reducir complicaciones.
Si una pierna o un pie se vuelve repentinamente frío, pálido o azul, pierde sensibilidad o no puedes moverlo, busca atención de emergencia. Una disminución repentina del flujo sanguíneo requiere tratamiento inmediato.
Fuente: National Heart, Lung, and Blood Institute







