Las varices son venas dilatadas y retorcidas que suelen aparecer principalmente en las piernas. Se producen cuando las válvulas dentro de las venas no funcionan adecuadamente y parte de la sangre se acumula en lugar de regresar con facilidad hacia el corazón.

La edad, la genética y los cambios hormonales influyen en su aparición, pero algunos hábitos cotidianos pueden favorecer que los síntomas aparezcan o empeoren.

  1. Pasar muchas horas sentado

Permanecer sentado durante periodos prolongados reduce el movimiento de los músculos de las piernas, que ayudan a impulsar la sangre hacia arriba. Si trabajas sentado, levántate periódicamente, camina unos minutos y mueve los tobillos.

  1. Estar mucho tiempo de pie sin moverte

Permanecer de pie durante horas también puede dificultar el retorno venoso. Cuando sea posible, cambia de posición, camina o realiza movimientos suaves de los pies y las piernas.

  1. Llevar una vida demasiado sedentaria

La falta de actividad física limita el trabajo de los músculos de las piernas. Caminar regularmente puede favorecer la circulación y ayudar a mantener un peso saludable.

  1. Usar zapatos incómodos durante mucho tiempo

Los zapatos de tacón alto pueden limitar el trabajo de los músculos de la pantorrilla al caminar. Elegir calzado cómodo puede favorecer un movimiento más natural.

  1. Ignorar la hinchazón de las piernas

La sensación de pesadez, cansancio o hinchazón puede acompañar a los problemas venosos. Elevar las piernas durante algunos minutos y cambiar de posición con frecuencia puede ayudar a aliviar estas molestias.

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No todos los casos de varices pueden prevenirse

La edad, los antecedentes familiares, el embarazo y otros factores también influyen. Por eso, tener varices no significa necesariamente que hayas desarrollado malos hábitos.

Si una pierna se hincha de manera repentina, presenta dolor intenso, cambios de color o calor en la piel, busca atención médica.

Mover las piernas con frecuencia y evitar permanecer inmóvil durante muchas horas puede ayudar a favorecer el retorno de la sangre y disminuir algunas molestias.

 

Fuente: Mayo Clinic