El reflujo gástrico ocurre cuando el contenido del estómago regresa hacia el esófago. En algunas personas, este contenido puede llegar hasta la boca, especialmente durante la noche, cuando permanecen acostadas durante varias horas.
El ácido del estómago puede entrar en contacto repetidamente con los dientes y contribuir al desgaste del esmalte. Por eso, las personas que presentan reflujo frecuente también pueden experimentar algunos problemas de salud bucal.
¿Qué le ocurre al esmalte?
El esmalte es la capa externa y dura que protege los dientes. A diferencia de otros tejidos, no puede regenerarse una vez que se pierde.
La exposición frecuente a sustancias ácidas puede debilitar su superficie. Con el tiempo, esto puede favorecer:
- Mayor sensibilidad dental.
- Cambios en la apariencia de los dientes.
- Desgaste de la superficie dental.
- Mayor vulnerabilidad ante las caries.
El reflujo gástrico no es la única causa del desgaste dental. Los alimentos y bebidas ácidas, ciertos medicamentos y otros problemas de salud también pueden contribuir.
Conoce más: Hábitos que podrÃan provocarte reflujo después de comer
El reflujo nocturno merece atención
Si tienes agruras frecuentes, sabor ácido en la boca, tos nocturna, ronquera o sensación de lÃquido que regresa hacia la garganta, conviene consultar con un profesional de la salud.
Para algunas personas, evitar comidas abundantes cerca de la hora de dormir, elevar la cabecera de la cama y mantener un peso saludable puede ayudar a disminuir los sÃntomas. Las recomendaciones deben adaptarse a cada caso.
Cuida tus dientes después de un episodio de reflujo
Aunque puede ser tentador cepillarse inmediatamente después de sentir ácido en la boca, hacerlo justo después de una exposición ácida puede favorecer el desgaste del esmalte. Enjuagarte con agua y esperar antes de cepillarte puede ser una alternativa más adecuada.
También es importante mantener una higiene bucal regular y acudir a revisiones odontológicas.
Controlar el reflujo también puede ayudar a proteger la salud de tus dientes y evitar que el desgaste del esmalte avance. Si notas sensibilidad, cambios en la superficie dental o molestias recurrentes, informa tanto al dentista como al profesional que atienda tu problema digestivo.
Fuente: American Dental Association







