La ciclosporosis es una enfermedad intestinal causada por un parásito microscópico llamado Cyclospora cayetanensis. La infección se adquiere al consumir agua o alimentos contaminados, especialmente frutas y verduras frescas que no fueron lavadas o desinfectadas adecuadamente.
Aunque puede presentarse en cualquier época del año, en algunos paÃses los casos aumentan durante temporadas especÃficas relacionadas con las lluvias, las condiciones de cultivo o la distribución de ciertos alimentos. Conocer cómo se transmite permite tomar medidas sencillas para disminuir el riesgo.
Los sÃntomas suelen afectar el sistema digestivo
No todas las personas presentan manifestaciones con la misma intensidad. Algunas pueden tener sÃntomas leves, mientras que otras desarrollan una enfermedad más prolongada si no reciben tratamiento. Entre los sÃntomas más frecuentes se encuentran:
- Diarrea acuosa.
- Dolor o cólicos abdominales.
- Náuseas.
- Pérdida del apetito.
- Fatiga.
- Distensión abdominal.
- Pérdida de peso cuando la enfermedad se prolonga.
Los sÃntomas suelen aparecer aproximadamente una semana después de ingerir el parásito, aunque este periodo puede variar.
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Algunas personas tienen mayor riesgo
Cualquier persona puede contraer ciclosporosis si consume alimentos o agua contaminados. Sin embargo, el riesgo de presentar complicaciones o una enfermedad más prolongada puede ser mayor en:
- Personas con el sistema inmunológico debilitado.
- Adultos mayores.
- Niñas y niños pequeños.
- Personas que viven o viajan a zonas donde la enfermedad es más frecuente.
- Quienes consumen frutas o verduras crudas que no fueron lavadas o desinfectadas.
La ciclosporosis no suele transmitirse directamente de una persona a otra, ya que el parásito necesita permanecer un tiempo en el ambiente antes de volverse infectante.
La prevención comienza con una adecuada higiene de los alimentos
Lavar las manos antes de preparar o consumir alimentos, utilizar agua potable y lavar y desinfectar frutas y verduras son medidas que ayudan a reducir el riesgo de infección. Cuando se viaja a lugares donde la enfermedad es más frecuente, también es recomendable extremar las precauciones con los alimentos y el agua.
La mayorÃa de las personas se recupera con el tratamiento adecuado, pero la diarrea persistente o los signos de deshidratación requieren valoración médica para confirmar la causa e iniciar el manejo oportuno.







