Subir escaleras es una actividad que muchas personas realizan sin pensar en ella como una forma de ejercicio. Sin embargo, aprovechar las escaleras en lugar del elevador puede convertirse en una estrategia sencilla para aumentar el nivel de actividad física durante el día.

No es necesario subir decenas de pisos para obtener beneficios. Incorporar este hábito de manera constante puede contribuir a mejorar diferentes aspectos de la salud, siempre que la condición física lo permita.

  1. Fortalece el corazón

Subir escaleras hace que el corazón trabaje con mayor intensidad, lo que favorece la capacidad cardiovascular y mejora la resistencia con el paso del tiempo.

  1. Ayuda a fortalecer piernas y glúteos

Cada escalón implica un esfuerzo de músculos como los cuádriceps, los glúteos y las pantorrillas. Con la práctica regular, estos grupos musculares pueden ganar fuerza y resistencia.

  1. Incrementa el gasto de energía

Elegir las escaleras representa una forma práctica de incorporar más movimiento a la rutina diaria y aumentar el gasto energético sin necesidad de dedicar un horario exclusivo al ejercicio.

  1. Favorece el equilibrio y la coordinación

Subir y bajar escalones requiere controlar el movimiento del cuerpo y mantener la estabilidad, habilidades que también son importantes para las actividades cotidianas.

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  1. Es una actividad fácil de incorporar

No requiere equipo especial ni una membresía. Siempre que sea seguro hacerlo, aprovechar las escaleras del trabajo, la escuela o el hogar puede ayudar a reducir el tiempo que pasamos sentados.

Los beneficios aparecen gracias a la constancia. Pequeñas decisiones repetidas todos los días pueden contribuir a mantener un estilo de vida más activo.

Si existe alguna enfermedad cardiovascular, problemas articulares o limitaciones para caminar, es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de aumentar el nivel de actividad física.

 

Fuente: Mayo Clinic