La naranja es uno de los alimentos más conocidos por su contenido de vitamina C, pero no es la única fruta que aporta este nutriente. De hecho, existen varias opciones que contienen cantidades iguales o incluso superiores por porción.

La vitamina C participa en la formación de colágeno, favorece la cicatrización, interviene en el funcionamiento del sistema inmunológico y ayuda a mejorar la absorción del hierro presente en algunos alimentos de origen vegetal.

Frutas con un aporte mayor

Entre las frutas que destacan por su contenido de vitamina C se encuentran la guayaba, el kiwi, la papaya, las fresas y la acerola, aunque esta última es menos común en algunos países.

Por ejemplo, una porción de guayaba puede aportar varias veces la cantidad de vitamina C presente en una naranja mediana, lo que la convierte en una excelente opción para diversificar la alimentación.

Conoce más: Kiwi o naranja, ¿cuál es mejor fuente de vitamina C?

No se trata de elegir una sola fruta

Cada fruta aporta diferentes vitaminas, minerales, fibra y compuestos bioactivos. Por ello, lo más recomendable es consumir una amplia variedad a lo largo de la semana, en lugar de depender exclusivamente de una sola.

Algunas formas de incorporarlas son:

  • Agregar fruta fresca al desayuno.
  • Preparar colaciones con frutas de temporada.
  • Combinar distintas frutas en ensaladas.
  • Añadir papaya o kiwi al yogur natural.
  • Elegir fruta entera en lugar de jugos cuando sea posible.

Una alimentación variada permite obtener vitamina C y muchos otros nutrientes importantes para la salud.

Consumir frutas de diferentes colores favorece una dieta más completa y aporta compuestos beneficiosos que trabajan de manera conjunta. Más que buscar un solo alimento «perfecto», el objetivo es mantener un patrón de alimentación diverso y equilibrado.

 

Fuente: National Institutes of Health