Cuando se habla de calcio, muchas personas piensan de inmediato en la leche. Aunque los productos lácteos son una fuente importante de este mineral, no son los únicos alimentos que pueden contribuir a cubrir las necesidades diarias.

El calcio participa en la formación y mantenimiento de los huesos y los dientes, además de intervenir en funciones relacionadas con los músculos, los nervios y el corazón. Por eso, mantener un consumo adecuado resulta importante durante todas las etapas de la vida.

Hay más opciones además de los lácteos

Diversos alimentos contienen este mineral de manera natural o se enriquecen con este nutriente durante su elaboración.

Incorporar diferentes fuentes permite diversificar la alimentación y facilita cubrir los requerimientos diarios, especialmente en personas que consumen pocos productos lácteos.

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Alimentos que también aportan calcio

Algunas opciones que vale la pena considerar son:

  • Yogur y queso.
  • Sardinas y salmón enlatado con espinas.
  • Tofu preparado.
  • Bebidas vegetales fortificadas.
  • Brócoli, col rizada y otras verduras de hoja verde.
  • Almendras y algunas semillas.

La cantidad de calcio varía entre los alimentos, por lo que una alimentación variada ofrece mayores oportunidades para obtener este nutriente.

El organismo también necesita vitamina D para aprovechar mejor el calcio que proviene de la alimentación.

Mantener una dieta equilibrada, realizar actividad física y seguir las recomendaciones médicas cuando existe un mayor riesgo de osteoporosis contribuye al cuidado de la salud ósea. Elegir distintas fuentes de calcio es una forma sencilla de fortalecer este hábito.

 

Fuente: National Institutes of Health