Muchas personas pasan gran parte del día sentadas, ya sea por trabajo, estudio, traslados o actividades recreativas. Aunque permanecer sentado es parte de la vida cotidiana, hacerlo durante periodos muy prolongados puede afectar la salud si no se combina con momentos de movimiento.

El cuerpo está diseñado para mantenerse activo. Cuando el sedentarismo se convierte en un hábito, pueden aparecer señales que indican la necesidad de incorporar más actividad física a la rutina.

  1. Sientes rigidez al levantarte

Después de permanecer mucho tiempo en la misma posición es común notar que la espalda, el cuello o las piernas tardan unos minutos en recuperar la movilidad.

  1. Aparece dolor en la espalda o el cuello

Una postura mantenida durante horas puede aumentar la tensión muscular y favorecer molestias, especialmente si el espacio de trabajo no es ergonómico.

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  1. Te cansas con actividades sencillas

Subir escaleras o caminar distancias cortas puede requerir un mayor esfuerzo cuando el nivel de actividad física disminuye durante largos periodos.

  1. Permaneces varias horas sin moverte

Pasar mucho tiempo sentado sin hacer pausas es una de las principales señales de que conviene incorporar más movimiento durante el día.

Levantarse unos minutos cada hora ayuda a interrumpir el sedentarismo y favorece la circulación.

  1. Cada vez realizas menos actividad física

Cuando la mayor parte del tiempo libre también transcurre frente a una pantalla, el organismo recibe menos oportunidades para mantenerse activo.

Pequeños cambios, como caminar unos minutos, utilizar las escaleras o hacer pausas activas durante la jornada, ayudan a reducir el tiempo sedentario. Mantener el cuerpo en movimiento es una inversión que beneficia la salud en todas las etapas de la vida.

 

Fuente: Centers for Disease Control and Prevention (CDC)