Mover un garrafón de agua, cambiar un mueble de lugar o levantar una caja durante una mudanza son actividades que muchas personas realizan sin pensarlo demasiado. Sin embargo, una mala técnica al cargar objetos pesados puede provocar lesiones en la espalda, los hombros o las rodillas, incluso si el esfuerzo dura solo unos segundos.

La mayoría de estos accidentes pueden prevenirse con pequeños cambios en la forma de levantar y transportar los objetos. Conocer las recomendaciones básicas ayuda a proteger el cuerpo y realizar estas tareas con mayor seguridad.

La postura influye más de lo que parece

Uno de los errores más frecuentes es inclinar la espalda para levantar un objeto desde el suelo. Esta posición aumenta la carga sobre la columna y favorece la aparición de molestias o lesiones.

Lo recomendable es acercarse al objeto, separar ligeramente los pies para mantener el equilibrio y flexionar las rodillas, utilizando la fuerza de las piernas para incorporarse.

Algunos hábitos aumentan el riesgo

Durante las actividades del hogar conviene evitar estas prácticas:

  • Girar el tronco mientras se sostiene un objeto pesado.
  • Intentar levantar más peso del que se puede manejar.
  • Alejar el objeto del cuerpo al cargarlo.
  • Hacer movimientos bruscos o apresurados.
  • Levantar objetos sin comprobar antes su peso o estabilidad.

Planificar el movimiento antes de cargar un objeto ayuda a reducir esfuerzos innecesarios y disminuye el riesgo de lesiones.

Conoce más: 5 consejos para evitar lesiones al cargar objetos pesados

Pedir ayuda también es una medida de seguridad

En ocasiones, el objeto es demasiado grande o pesado para una sola persona. Solicitar apoyo o utilizar herramientas como carritos de carga puede hacer la tarea más sencilla y segura.

También es recomendable despejar el camino antes de mover el objeto para evitar tropiezos y contar con un lugar donde colocarlo sin prisas.

Proteger la espalda no depende únicamente de la fuerza física. Adoptar una técnica adecuada y reconocer los propios límites permite realizar muchas tareas del hogar con menor riesgo y cuidar la salud a largo plazo.

 

Fuente: Mayo Clinic