En general, incorporar caminatas a tu rutina es beneficioso.
Sin embargo, debes tomar en cuenta tu nivel de actividad actual. Si has estado caminando de 1 a 3 kilómetros (km) dos veces por semana, no es apropiado pasar directamente a una caminata de 10 km.
Como con cualquier ejercicio, es importante aumentar gradualmente la distancia hasta llegar a las caminatas de 10 km en lugar de intentarlas sin el entrenamiento correcto.
Si vas a realizar una caminata larga, calienta antes de empezar. Esto puede incluir sentadillas, elevación de pantorrillas, elevación de una pierna o puentes. Asegúrate de calentar todos tus músculos.
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Comer antes de comenzar una caminata larga también te ayudará a mantenerte con energía. Asegúrate de comer un refrigerio que incluya carbohidratos de fácil digestión, un poco de proteína y grasas antes de salir.
Prueba un plátano con mantequilla de frutos secos, yogur con granola o galletas con queso o hummus.
Usa protector solar y lleva un sombrero o gorra para protegerte del sol. Utiliza calzado cómodo para caminar, similar al que has usado en tus entrenamientos previos. Si sientes dolor en las piernas o la cadera, consulta a un médico lo más pronto posible.
Fuente: Very Well Health







