El ejercicio cardiovascular se suele clasificar por intensidad, y puede ser baja, moderada o vigorosa. Se recomienda una intensidad moderada o superior para la pérdida de peso:

  • Ejercicio cardiovascular de intensidad moderada: En este tipo de ejercicio, la respiración se acelera, pero todavía se puede mantener una conversación con facilidad. Algunos ejemplos incluyen caminar a paso ligero o moderado, aquagym (o gimnasia acuática, que consiste en la práctica de rutinas aeróbicas en el agua), tenis en pareja, ciclismo lento o baile de salón.
  • Ejercicio cardiovascular de intensidad vigorosa: En este tipo de ejercicio, la respiración se acelera y resulta difícil mantener una conversación. Algunos ejemplos incluyen trotar o correr, nadar, jugar tenis individual, ciclismo rápido, remo y squash o raquetbol (deportes de raqueta de alta intensidad jugados en canchas cerradas).

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Sumado a ello, existen diferentes tipos de rutinas cardiovasculares, como el ejercicio cardiovascular de intensidad constante (ECC) y el entrenamiento de intervalos de alta intensidad (HIIT). El ECC consiste en mantener un ritmo moderado y continuo (60-80% de la frecuencia cardíaca máxima) durante 20-60 minutos sin detenerse. El HIIT alterna intervalos cortos de ejercicio anaeróbico intenso con descansos breves, maximizando la quema de calorías y la resistencia cardiovascular en sesiones cortas de 20-30 minutos.

Fuente: Very Well Health