Las personas que padecen apnea obstructiva del sueño (AOS) poseen un mayor riesgo de desarrollar diversos problemas cardíacos, como flujo sanguíneo deficiente al corazón, insuficiencia cardíaca y arritmias. La AOS se caracteriza por pausas repetitivas en la respiración durante el sueño, debidas al colapso intermitente de los músculos de la garganta y la obstrucción de las vías respiratorias.
Asimismo, la AOS está relacionada con un mayor riesgo de desarrollar cardiopatías.
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El término cardiopatía engloba diversas afecciones cardíacas relacionadas con la AOS, entre las que se encuentran:
- Enfermedad de las arterias coronarias (EAC): La EAC se produce por la acumulación de placa (depósitos grasos y cerosos) en las arterias coronarias, que suministran oxígeno y nutrientes al músculo cardíaco. La EAC puede no presentar síntomas, sobre todo durante sus primeras etapas, hasta que se produce un infarto de miocardio.
- Arritmias (ritmos cardíacos anormales), especialmente fibrilación auricular (FA): La FA se origina en las cavidades superiores del corazón, provocando que vibren y dando lugar a un ritmo cardíaco irregular, generalmente rápido. Diversas investigaciones han demostrado que los adultos con apnea obstructiva del sueño (AOS) tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades de desarrollar fibrilación auricular que las personas sin AOS.
- Insuficiencia cardíaca: Describe a un corazón debilitado que no puede bombear suficiente sangre rica en oxígeno y nutrientes a los tejidos del cuerpo. Un amplio estudio de revisión encontró que la presencia de AOS en personas con insuficiencia cardíaca es de casi el 40%.
Cabe destacar que la AOS también se asocia con la presión arterial elevada (hipertensión), en la que aumenta la presión de la sangre contra las paredes arteriales. La hipertensión no es técnicamente una forma de enfermedad cardíaca; sin embargo, es un factor de riesgo importante para desarrollar enfermedades del corazón.
Fuente: Very Well Health







