Los alimentos procesados, como los refrescos y las papas fritas, han sido alterados respecto a su estado natural, pero no todos son perjudiciales para la salud. Las opciones mínimamente procesadas pueden aportar los nutrientes que tu cuerpo requiere.

Por ello, a continuación te mencionamos dos de ellas que pueden formar parte de una dieta saludable:

1. Legumbres enlatadas

Las legumbres como los frijoles y las lentejas son fuentes saludables de proteína vegetal y fibra. Consumir legumbres enlatadas es una forma eficaz de reducir el colesterol LDL (lipoproteína de baja densidad), también conocido como colesterol «malo». Una dieta rica en legumbres puede contribuir a mejorar la salud cardiovascular a largo plazo.

Las legumbres también son una buena fuente de proteína, lo que te ayuda a sentirte lleno(a) y satisfecho(a) después de comerlas. Esto puede ayudarte a consumir menos calorías en general y a mantener un peso saludable.

Por lo general, las legumbres enlatadas poseen un alto contenido de sodio. Busca latas que indiquen «bajo en sodio» en la etiqueta. Enjuaga las legumbres con agua antes de cocinarlas o consumirlas.

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2. Pasta integral

Los cereales integrales, como la pasta integral, se elaboran con granos enteros ricos en vitaminas, minerales y fibra, y tardan más en digerirse. Los cereales refinados están altamente procesados ​​y pueden provocar un aumento repentino del azúcar en sangre. La pasta integral previene dicho aumento y aporta energía sostenida.

Una dieta rica en cereales integrales también puede reducir el riesgo de enfermedades cardíacas. Al elegir pasta, busca etiquetas que indiquen «integral» o «trigo integral». Revisa la información nutricional para asegurarte de que no contenga azúcares añadidos.

Otros cereales integrales saludables que puedes incluir en tu dieta incluyen los siguientes:

  • Arroz integral
  • Avena
  • Quinoa
  • Cebada
  • Mijo
  • Bulgur
  • Trigo sarraceno
  • Palomitas de maíz

 

Fuente: Very Well Health